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Carencia
de molibdeno
Síntomas
Ciertos
síntomas de deficiencia nutritiva, no aclarados durante mucho tiempo, han sido atribuidos
en estos últimos años a una carencia de molibdeno (Mo). Se conoció primeramente por sus
manifestaciones características en el trébol y alfalfa en Australia y Nueva Zelanda.
Esta deficiencia es también la causa de diversas formas de depresión vegetativa
observadas en Europa en ciertos cultivos hortícolas, principalmente en la coliflor. El
molibdeno interviene asimismo en calidad de cofactor en el proceso de reducción de
nitratos en amoníaco. En las leguminosas su presencia es indispensable para asegurar la
fijación del nitrógeno por las bacterias de los nódulos. Los síntomas generales de
deficiencia de molibdeno en las leguminosas son parecidos a los de la carencia de
nitrógeno, es decir, una coloración pálida del follaje y un crecimiento restringido.
Causas
Los suelos
de turberas altas y, en consecuencia, muy ácidos, puestos recientemente en cultivo,
determinan diversos accidentes de vegetación denominados a menudo «daños de acidez» y
que pueden atribuirse parcialmente a la deficiencia en molibdeno; este elemento es
insolubilizado en medio ácido, contrariamente a los otros oligoelementos que se
encuentran bloqueados en medios alcalinos y calizos.
Medios
de lucha
El encalado
suele dar buenos resultados, siempre que sea moderado y no eleve el pH del suelo a
más de 6,5. Su efecto es solubilizar el molibdeno fijado por una fuerte acidez del medio.
Por lo
demás, el aporte de molibdato de sodio ejerce también una acción favorable. En terrenos
minerales, las aportaciones de 2 Kg de molibdato de sodio por hectárea dan buenos
resultados. Pero sobre tierras humíferas, más ácidas, debe doblarse la dosis.