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Carencia
de potásio
Síntomas
Los
síntomas de deficiencia de potasio (K) suelen manifestarse únicamente sobre plantas que
ya tienen un cierto grado de desarrollo. Aunque el potasio sea el único elemento
nutritivo que no entra en la composición de los constituyentes principales de las plantas
(prótidos, lípidos, glúcidos, clorofila), su acción no es menos importante en todos
los procesos del metabolismo vegetal. Elemento muy móvil, el potasio emigra fácilmente
de un punto a otro de la planta, y los tejidos más viejos se agotan en beneficio de los
más jóvenes. Además puede producirse un excesivo consumo de este elemento.
Los
síntomas, de deficiencia potásica se manifiestan primeramente en los tejidos mas viejos,
modificando su coloración, generalmente en forma de oscurecimientos seguidos de necrosis
y deformaciones. La falta de potasa conduce por otra parte a un debilitamiento de los
tejidos. La calidad de los productos vegetales disminuye notablemente y la sensibilidad de
las plantas a las enfermedades ya las plagas resulta muy acentuada.
Causas
La
deficiencia de potasio puede ser debida a una insuficiencia real de este elemento
en el suelo, especialmente en terrenos arenosos o humíferos calcáreos. Lo más frecuente
es que el potasio asimilable sea retenido por los suelos arcillosos en periodos de
sequía. Por lo demás, el potasio está fuertemente fijado en las arcillas pesadas
y su penetración en las zonas exploradas por las raíces resulta muy lenta.
Medios
de lucha
La
aportación de abonos potásicos no deberá ser descuidada en ningún caso, ya que las
extracciones de este elemento por las cosechas se elevan a cantidades considerables.
En ciertos
casos particulares, por ejemplo en árboles frutales, las pulverizaciones repetidas sobre
el follaje con sulfato de potasio en solución al 2 % pueden dar muy buenos resultados.
Sin embargo, los abonados potásicos no deben ser exagerados ni dados unilateralmente,
pues el exceso de potasio provoca una deficiencia de magnesio.