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Carencia
de boro
Síntomas
Los
síntomas de deficiencia en boro (B) han recibido denominaciones muy diversas a causa de
las variadas formas que provoca entre las diferentes especies.
En general
se observan fenómenos de falta de desarrollo debidos a la depresión del punto de
crecimiento, una clorosis de las hojas jóvenes, o a veces su enrojecimiento, y
frecuentemente una alteración de los frutos, con necrosis internas.
Causas
La
deficiencia de boro se produce con más frecuencia en los suelos arenosos y sueltos, en
los que este elemento es fácilmente lavado por las lluvias. Pero aparece también la
carencia en suelos alcalinos, turbosos o gredosos. Los encalados provocan una disminución
en la asimilación de este micro elemento por las raíces. Las condiciones de sequía son
igualmente favorables a la aparición de la carencia, la cual es muy intensa cuando a una
primavera lluviosa le sigue un verano seco. La deficiencia de boro está muy extendida,
pero puede ser fácilmente corregida.
Medios
de lucha
En terrenos
calizos, en los que es de temer una deficiencia de boro, y en plantas de cultivo
intensivo, particularmente en las utilizables por sus órganos subterráneos, debe
efectuarse una aplicación de bórax (borato de sosa), a razón de 20 a 25 kg/ha, antes de
la siembra o después de la recolección. El empleo de abonos bóricos conduce a los
mismos resultados. Pero conviene reservar las aportaciones de boro a los cultivos de
plantas utilizables por sus órganos subterráneos (que son más exigentes) y no
distribuir abonos bóricos en el curso de otros años de la rotación o alternativa, a fin
de evitar los efectos tóxicos de excesos de este elemento en el suelo. En los árboles
frutales, las pulverizaciones de ácido bórico al 0,2 % sobre el follaje dan generalmente
buenos resultados. Estas pulverizaciones deben repetirse; por ejemplo: una pulverización
antes de la floración y dos tratamientos después de la misma con diez días de
intervalo.