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La
nutrición de las plantas exige la presencia, en el medio que circunda al sistema
radicular, de un cierto número de elementos minerales indispensables a su crecimiento.
Se sabe, en
efecto, que la atmósfera es la única fuente de carbono, absorbiendo este elemento -bajo
forma de gas carbónico- durante el proceso de la asimilación clorofílica. Solamente
algunas plantas (las leguminosas) son capaces de utilizar directamente el nitrógeno
atmosférico. Todos los demás elementos (incluido el nitrógeno) deben estar presentes en
el medio acuoso del suelo y en proporciones tales que el desarrollo vegetativo pueda
efectuarse armónicamente. La ausencia o la deficiencia relativa de uno solo tiene como
consecuencia la disminución proporcional del crecimiento del vegetal, incluso si todos
los demás elementos estuviesen presentes en proporciones convenientes.
Las
afecciones de nutrición son complejas. Pueden resultar de una ausencia efectiva de uno o
de varios elementos en el suelo. Generalmente, la carencia se produce por la acción
antagónica de otro elemento que impide que el primero penetre en las raíces o lo bloquea
en el suelo bajo una forma inasimilable. Por ultimo, las condiciones físicas y químicas
del suelo y del subsuelo pueden provocar asimismo una insolubilización o una fijación de
los elementos.
Debe tenerse
en cuenta que las alteraciones de nutrición predisponen desfavorablemente a las plantas a
los ataques de diversos parásitos, así como a los productos tóxicos.
No sólo las
deficiencias de alimentación, sino también fenómenos de ordenes muy diversos se
traducen a menudo en la desaparición de la clorofila verde de las hojas y de los tallos y
en la aparición de coloraciones pálidas o amarillentas, llamadas "clorosis",
atribuidas a manifestaciones cuyas causas se analizaran en los secciones siguientes.
De una
manera general, los síntomas de carencias alimenticias se distinguen de otros daños (por
ejemplo, enfermedades producidas por virus, ataques de insectos, enfermedades por hongos,
quemaduras por tratamientos, etc.) en que éstas suelen manifestarse en forma de una
disposición simétrica en las hojas.
Puedes hacer
click sobre las carencias para ver los síntomas, causas, y medios de lucha sobre las
alteraciones de esa nutrición.
Carencia de
nitrógeno (Página 2)
Carencia
de fósforo (Página 3)
Carencia
de potasio (Pagina 4)
Carencia
de calcio (Página 5)
Carencia
de magnesio (Página 6)
Carencia
de boro (Página 7)
Carencia
de cobre (Página 8)
Carencia
de hierro (Pagina 9)
Carencia
de manganeso (Página 10)
Carencia
de molibdeno (Página 11)
Carencia
de cinc (Página 12)
Efectos
antagónicos o sinérgicos entre los elementos minerales (Página 13)