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Enfermedades producidas por virus

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Enfermedades producidas por virus

Se cuentan actualmente unos 300 virus capaces de infectar las plantas cultivadas o salvajes. Muchos de ellos son causa de enfermedades de los vegetales cultivados, tanto graves como leves o benignas, pero siempre perjudiciales y, por otra parte, más molestas al no disponer de ningún medio de lucha directa, sino preventivo. Así son las virosis o enfermedades producidas por virus en las plantas.

Naturaleza de los virus

Los virus de las plantas poseen a la vez características de la vida y de la materia inerte: se multiplican en el seno de la planta huésped, sufren transformaciones hereditarias y se subdividen en razas o estirpes; pero pueden también formar cristales y presentar analogías con las mayores moléculas proteicas.

Invisibles a simple vista o al microscopio corriente, sólo pueden descubrirse con la ayuda del microscopio electrónico, gracias aun aumento que puede alcanzar las 500000 veces. Se observan entonces en forma de filamentos rígidos o flexuosos o de partículas esféricas, que en realidad son poliedros, miden de 15 a 30 millonésimas de milímetro (o nm) de diámetro, mientras que los filamentos, de una anchura aproximadamente idéntica, miden de 200 a 700 nm de longitud.

Cada partícula tiene una estructura perfectamente definida, como un cristal: la parte central está ocupada por un ácido nucleico que presenta las características hereditarias del virus; una envoltura proteica rodea y protege al ácido nucleico.

Penetración y multiplicación del virus

Las partículas de virus penetran en las plantas por las heridas, picaduras o mordeduras de insectos u otros animales vectores, injertos y, más raramente, por el polen procedente de plantas infectadas. Entonces se multiplican en las células del vegetal, tomando de éste las sustancias y la energía necesarias.

Pasan de una célula a otra a través de orificios intercelulares, los plasmodesmos, y circulan por los vasos del líber ya veces por los del leño para extenderse en la planta.

Los virus no pueden multiplicarse más que en tejidos vivos de plantas o, en ciertos casos, de animales. Son, pues, enteramente parásitos.

Síntomas

Los síntomas producidos por los virus de los vegetales varían mucho; se producen principalmente anomalías en la formación y en el crecimiento de los órganos, así como en su funcionamiento. Los principales tipos de síntomas de virosis encontrados en las plantas cultivadas son: deformaciones que pueden afectar a todos los órganos o a una parte de ellos, necrosis, clorosis localizada en manchas o general y que afecta sobre todo a las hojas, enrojecimiento de las mismas, anomalías del metabolismo de la planta, que provoca especialmente el enrollado de las hojas y enanismo.

Para un determinado virus la gravedad de los síntomas depende de numerosos factores, relacionados con la naturaleza de la planta huésped y con las condiciones en las que ésta se encuentra. Una planta es inmune cuando no puede ser infectada, y es susceptible en el caso contrario. Si los síntomas son débiles o nulos, aunque la planta sea portadora del virus, se la llama tolerante, y entonces el virus está en estado latente. Si los síntomas son visibles la planta se considera como sensible, y si la reacción es tal que los tejidos infectados, o incluso toda la planta, mueren rápidamente, se habla de hipersensibilidad.

La resistencia de una planta o de una variedad es la capacidad de sobrevivir, sin graves daños, a la infección o escapar a la contaminación. Ésta puede ser la consecuencia de las circunstancias siguientes:

-una inmunidad con respecto al virus o a sus vectores;

-una tolerancia o una débil sensibilidad al virus;

-una hipersensibilidad: los tejidos infectados o las plantas contaminadas mueren antes que el virus haya podido extenderse en el vegetal o ser transmitido.

Cuando el virus se extiende por toda la planta, la infección se llama sistémica. Si, por el contrario, se limita a los lugares donde el virus ha penetrado en el vegetal, se habla de lesiones locales. En ciertos casos la infección es sistémica, pero los síntomas permanecen localizados.

Relaciones entre virus y planta huésped: influencia del medio

La planta infectada por un virus no forma anticuerpos, como ocurre en los animales, y es raro que se cure espontáneamente. Por el contrario, una planta infectada permanece en general portadora del virus hasta su muerte; la infección se perpetúa incluso a través de su descendencia reproducida por vía vegetativa, es decir, por los bulbos, rizomas, tubérculos, estolones, acodos, hijuelos, esquejes o injertos.

La temperatura ejerce una influencia considerable en la multiplicación de los virus y en la expresión de sus síntomas. En general, los síntomas son más graves a temperatura baja, y se atenúan con la elevación de ésta. Incluso pueden desaparecer completamente: se dice entonces que el virus se ha enmascarado. Así, el virus X de la patata produce en esta planta síntomas visibles a 16°C, pero indistinguibles o nulos por encima de los 20°C.

Si durante varias semanas se mantienen plantas infectadas a 37-38°C, no sólo se puede provocar la desaparición de los síntomas, sino también la de muchos virus. Esta notable propiedad se utiliza para sanear plantas virosadas y reconstituir plantas sanas de ciertas variedades que estaban enteramente contaminadas. Así ocurre en la fresa, manzano, vid y otras plantas cultivadas. Este tratamiento por el calor se llama termoterapia.

La luz tiene también una influencia importante en la expresión de los síntomas. La variación según las estaciones en la intensidad de las enfermedades producidas por virus resultan muy probablemente de la variación simultánea de la temperatura y de la iluminación de las plantas: en general los síntomas son más visibles en primavera o en otoño que en pleno verano. Éste es el caso, por ejemplo, del matizado de las hojas de la vid o del mosaico amarillo, que se manifiesta en primavera en las hojas de la base de los sarmientos y deja de aparecer en las hojas de verano para mostrarse nuevamente en la vegetación de otoño.

La naturaleza del suelo, la nutrición y los cuidados culturales desempeñan igualmente un papel importante en la evolución de las enfermedades producidas por virus en las plantas. De una manera general puede decirse que las mejores condiciones para el cultivo sano son las que permiten a la planta enferma sufrir menos daños.

Variación y mutación

Ocurre con frecuencia que durante una epidemia algunas plantas muestran síntomas diferentes a los que presentan la mayoría de las plantas enfermas por el mismo virus. Si el carácter distinguible se mantiene en transmisiones sucesivas, puede llegarse a la conclusión de que se ha aislado una raza o estirpe particular del virus en cuestión. Diversos métodos permiten seleccionar y aislar esas distintas estirpes. Estas últimas se diferencian entre sí por los síntomas que producen y a veces por su forma de transmisión o su composición química. Nacen por un proceso de mutación análogo al que origina la variación en los animales y plantas, es decir, por un cambio súbito de un carácter hereditario.

Los virus que se encuentran en los cultivos no están constituidos generalmente por estirpes puras, sino por mezclas de estirpes con predominio de una de ellas, que da a la enfermedad su carácter particular. Las otras estirpes, relegadas a segundo plano, pueden llegar a su vez a ser predominantes cuando cambian las condiciones. Desde el punto de vista práctico, la aparición de nuevas estirpes virulentas puede ser desastrosa.

Como todos los seres vivos, los virus no gozan de caracteres inmutables: evolucionan de acuerdo con las circunstancias, se adaptan a las condiciones creadas por los huéspedes que parasitan, al medio en el que vive la planta huésped y a las posibilidades de transmisión de una planta a otra.

Transmisión y propagación

Los virus se transmiten de una planta a otra de diversas maneras, cuyo conocimiento es muy importante; depende de él la posibilidad de una lucha preventiva.

Transmisión por inoculación mecánica

Algunos virus se transmiten en los cultivos por contacto de una planta a otra, merced a heridas, frecuentemente mínimas, producidas por frotamiento. Las labores culturales facilitan igualmente esta transmisión.

Transmisión por insectos y otros vectores

La mayor parte de los virus desaparecerían si no fuesen transmitidos y propagados por diversas especies de animales, que se denominan vectores de virus y que pertenecen a varios grupos zoológicos. Por orden decreciente de importancia pueden señalarse:

-insectos: homópteros (pulgones y cicádulas), ortópteros, coleópteros, tisanópteros (trips);

-ácaros;

-nematodos.

La transmisión del virus está generalmente relacionada con la nutrición del animal, que se contamina en una planta enferma y puede a continuación infectar una planta sana.

-los virus no persistentes son rápidamente adquiridos por el insecto, tan sólo en algunos segundos; resultan inmediatamente inoculables y el vector permanece infeccioso muy poco tiempo, en general menos de una hora.

-los virus persistentes son adquiridos por el vector al cabo de una alimentación de varias horas. El insecto no resulta inmediatamente infeccioso, sino únicamente al cabo de un período latente que puede durar varios días. A continuación permanece infeccioso hasta su muerte.

En el primer caso se admite que el virus se transmite de planta a planta por la extremidad de los estiletes del aparato chupador del insecto.

En el segundo caso, el virus, ingerido con los alimentos, atraviesa la pared del tubo digestivo, se extiende por todo el cuerpo con la sangre, después alcanza las glándulas salivales y de ellas se inyecta en la planta con la saliva. El período latente corresponde al tiempo necesario para la evolución del virus en el cuerpo del insecto.

Transmisión por hongos

Varios virus se transmiten a través de hongos del suelo, y son transportados en la superficie de las esporas o en el interior de las mismas. Es el caso de la necrosis del tabaco, el «mop top» de la patata, la enfermedad de los nervios gruesos o «big vein» de la lechuga.

Transmisión por la semilla

Algunos virus se transmiten, en una débil proporción, por las semillas procedentes de plantas infectadas. Así ocurre con el mosaico de la judía y el mosaico de la lechuga. La mayoría de estos virus no se conservan en las semillas.

Transmisión por el polen

Esta forma de transmisión es rara.

Transmisión por la reproducción vegetativa

Los injertos, esquejes, acodos, hijuelos, estolones, tubérculos, bulbos, rizomas y otros órganos de reproducción vegetativa procedentes de plantas infectadas por virus resultan generalmente contaminados. Los virus pasan del injerto al porta injerto, y viceversa. La propagación de los virus por la reproducción vegetativa tiene una gran importancia en el cultivo de la vid, de los árboles frutales, de la fresa, del frambueso, de la patata y de la cebolla.

Identificación y detección de los virus

Al ser invisibles a simple vista y difícilmente reconocibles según su estructura, observada al microscopio electrónico, los virus deben identificarse por procedimientos diferentes a los utilizados para otros parásitos de las plantas. Muchos de ellos pueden reconocerse gracias a los síntomas observados en el cultivo. Otros, no tan bien caracterizados, se identifican por las reacciones que producen en plantas huéspedes especialmente elegidas, cultivadas en invernadero, ya las que se les inocula el virus: éstas son las plantas test o indicadoras, y a la transmisión experimental se le llama diagnóstico mediante la transmisión a plantas indicadoras («indexage»).

Por último, cada vez se utiliza más una técnica particular, la serología, para identificar los virus de las plantas. El suero de un conejo, sensibilizado por el virus de una planta, reacciona de un modo específico cuando se pone en presencia del jugo de otra planta que contenga el mismo virus u otro con él relacionado.

Clasificación de los virus

Por el momento no existe ninguna clasificación satisfactoria de los virus de las plantas. La nomenclatura no se ha unificado aún, y el sistema binominal latino no se ha admitido de una forma general.

by eggman

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Por eggman

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